El estrés académico se ha vuelto común. Los jóvenes asocian el estrés con responsabilidad y esfuerzo, sin considerar efectos negativos en la salud. En la Preparatoria Universidad La Salle Bajío campus Juan Alonso de Torres, esta situación es relevante, ya que enfrentan exigencias académicas, presión social y familiar. La hipótesis es que aquellos estudiantes con promedios altos tienden a estresarse más, mientras que los de promedios bajos presentan menor estrés.
Se llevó a cabo un estudio con enfoque exploratorio, seleccionando dos grupos, uno con promedio alto y otro con bajo. Se aplico una encuesta para medir niveles de estrés, identificar síntomas y conocer las causas del malestar. Los participantes se clasificaron en dos, promedio igual o mayor a 8.0 y promedio de 7.9 o inferior.
Los resultados revelan algunos síntomas físicos como dolores de cabeza, agotamiento, insomnio, mareo y dolores musculares. Se observó que los estudiantes con promedio bajo tienden a reportar mayor presencia de insomnio y agotamiento, lo que sugiere una posible relación entre el estrés académico y el rendimiento escolar.
Los resultados evidencian que el estrés académico está presente de manera significativa en los estudiantes y genera consecuencias notables en su salud física y emocional.