La industria textil después del proceso de teñido desecha grandes cantidades de aguas residuales, las cuales presentan compuestos difíciles de retirar como son los colorantes de grupo azo. El uso de colorantes azo para el teñido, son altamente contaminantes, ya que la presencia de estos compuestos en cuerpos acuíferos provoca una coloración en las aguas ocasionando la reducción de la transparencia de está y entorpeciendo los procesos de fotosíntesis. Además de que se ha demostrado que pueden ser tóxicos y carcinogénicos para el ser humano. Se necesita desarrollar alternativas para la biorremediación de estos compuestos que sean amigables con el medio ambiente y asegurando la obtención de aguas seguras que se puedan utilizar en la agricultura o reintroducirlos en sistemas productivos, abonando a la seguridad hídrica, como parte de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS). Los microorganismos que han generado un mayor interés para el desarrollo de estas alternativas son los hongos de podredumbre blanca, como Pleurotus columbinus, ya que cuentan con enzimas ligninolíticas que les permite la degradación de compuestos complejos, ya que estas enzimas al no ser específicas pueden degradar una variedad de sustancias. Para el desarrollo de este proyecto se usó el hongo Pleurotus columbinus, el cual se tomaron micelios y se inmovilizaron en una red celulósica de yute, dejándolos crecer por 7 días a una temperatura de 25ºC, para después llevarlos a una solución de colorante textil azul directo 80 de tipo azo a 300 ppm, donde se inoculó el hongo inmovilizado a la solución y se tomaron muestras a los 8, 15 y 20 días para finalmente hacer un análisis del agua tratada en un espectrofotómetro de uv-vis para conocer la disminución de concentración que fue degradada por el hongo y finalmente también se hizo un análisis de identificación química por medio de infrarrojo para determinar si durante el proceso de degradación el hongo genera algún compuesto que sea de riesgo para el uso del agua.