El precio de un sueño es un cortometraje realizado por el Colectivo de Cine Independiente CINEAlfa, en el que se reflejan las incertidumbres de Emma y Alex. Ambos adolescentes ven su vida proyectada hacia un futuro impuesto por su entorno, enfrentando la dicotomía entre seguir sus sueños artísticos o cumplir con metas pragmáticas que les otorguen prestigio y estabilidad económica. Para no defraudar a sus familias, se ven presionados a convertirse en lo que se espera de ellos: Alex en arquitecto y Emma en especialista en Física y Matemática.
Paralelamente, se presenta la historia de Iván, un adulto que anhela retroceder el tiempo. A pesar de ejercer profesionalmente como enfermero y tener un trabajo estable, no alcanza la plenitud y vive aferrado al recuerdo de su vida en los escenarios como bailarín de danza tradicional ecuatoriana.
Las tres historias convergen en una transfiguración de la identidad: los personajes sienten que su vida real se ha convertido en una rutina, en una puesta en escena impuesta, trasladando la farsa del teatro a su cotidianidad. Paradójicamente, solo al estar en escena se sienten realmente auténticos y vivos, mientras que fuera de ella se ven obligados a usar una máscara social para encajar en su entorno, aunque el precio sea renunciar a su propio bienestar y felicidad.